El grupo delincuencial conocido como “Los Granados” ha sido una de las organizaciones criminales más influyentes en la región de la Costa Grande de Guerrero, con operaciones centradas en municipios como Tecpan de Galeana, Atoyac de Álvarez, San Jerónimo y Coyuca de Benítez. Fundado por los hermanos Salvador “Chava” Granados Vargas y Rubén “El Nene” Granados Vargas, el grupo surgió a finales de la década de 2000 tras la separación del Cártel de los Beltrán Leyva, donde ambos operaban como lugartenientes clave en el tráfico de drogas. Desde entonces, han controlado actividades como la siembra, cosecha y trasiego de enervantes, así como extorsiones, secuestros y ejecuciones en la zona.

La historia de Los Granados está marcada por rivalidades intensas. En 2008, tras la división entre Joaquín “El Chapo” Guzmán y Arturo Beltrán Leyva, el grupo se consolidó en la Costa Grande, enfrentándose a figuras como Rogaciano Alba Álvarez por el control territorial. Rubén “El Nene” fue detenido en abril de 2009 por el Ejército, acusado de ser responsable del narcotráfico en municipios como Tecpan, Petatlán y Zihuatanejo, pero recuperó su libertad. Una segunda detención en 2017 también terminó en liberación por falta de pruebas. Salvador “Chava” Granados, apodado “El Señor de los Mangos”, ha sido el líder principal, operando desde su rancho en Santa Lucía, en la Sierra de Tecpan, y ha sido señalado por pactos con autoridades locales.

En los últimos años, Los Granados han enfrentado amenazas de alianzas rivales como Guerrero Nueva Generación (GNG), una coalición de grupos criminales que irrumpió en Tecpan en octubre de 2024 con un convoy armado, buscando aniquilar su control y disputar el trasiego de drogas. Este enfrentamiento dejó múltiples muertos y reflejó la fragilidad del dominio de Los Granados en la región. La violencia se ha recrudecido desde 2016, tras el asesinato de un hijo de “Chava” Granados, lo que ha intensificado las incursiones de competidores.
El evento más reciente que podría alterar el equilibrio de poder ocurrió el 12 de enero de 2026, cuando Rubén “El Nene” Granados fue herido de bala en el cuello y la mandíbula por su propio hijo, Daniel “El Dany”, durante una disputa familiar en un rancho cerca de San Luis de la Loma, en Tecpan de Galeana. “El Nene” fue hospitalizado en estado grave en Morelia, Michoacán, pero falleció tras dos semanas de agonía, según reportes confirmados por fuentes locales y medios. Su muerte, ocurrida alrededor del 28 de enero de 2026, deja a Salvador “Chava” como el único líder principal, potencialmente generando un vacío de poder en la estructura operativa del grupo.
Este vacío podría desencadenar reacomodos criminales en la Costa Grande. Con “El Nene” fuera del panorama, grupos como GNG u otros rivales podrían intensificar sus esfuerzos para disputar territorios, similar a las incursiones de 2024 que ya sembraron terror en Tecpan. Fuentes locales indican que la muerte de un líder histórico como “El Nene” podría llevar a enfrentamientos internos o externos, exacerbando la violencia en una región ya marcada por décadas de control criminal. Hasta ahora, no hay confirmaciones oficiales de las autoridades sobre cambios en la dinámica delictiva, pero el historial de Los Granados sugiere que la sucesión podría ser conflictiva.
