San Marcos, B.C. — Vecinos de la colonia San Marcos vivieron momentos de alarma este lunes al encontrarse el cadáver de un hombre envuelto en plástico, tirado en vía pública. Sin embargo, la sorpresa mayor llegó después: la Fiscalía General del Estado (FGE) de Baja California aseguró que “no se trató de un hecho violento”, sino de una muerte por sobredosis y exceso de alcohol.
De acuerdo con el Servicio Médico Forense (Semefo), el hombre falleció a causa de sobredosis, y los primeros reportes señalaron que no se observaban signos de intervención de un tercero. El propio fiscal, Andrade Ramírez, declaró que “los primeros reportes indican que tiene apariencia de muerte por sobredosis sin la intervención de un tercero”, y que la institución todavía se encuentra recabando información.

Hasta ahí, todo dentro de lo que cabe…
El detalle curioso —por no decir poco convincente— es que el cadáver estaba envuelto en plástico, atado y acomodado como si alguien hubiera querido deshacerse de él.
Una maniobra que, según la FGE, el propio fallecido habría realizado sin ayuda, antes de morir por exceso de sustancias.
La autoridad señaló que la causa médica del deceso apunta a cirrosis y sobredosis, pero, contradictoriamente, también informó que podría configurarse un delito por el indebido manejo de un cadáver, lo que sugiere que alguien sí intervino después de la muerte… aunque no para causarla.
En medio de versiones oficiales que no terminan de cuadrar, la comunidad cuestiona si es momento de reforzar no solo la prevención del consumo excesivo de sustancias, sino también la coherencia en la información que las instituciones brindan sobre estos casos.
